Este ritual favorece la mejoría en los procesos de sanación de enfermedades. Claro está que no sustituye a los tratamientos médicos que te haya recomendado tu doctor, pero sí ayudaran a que te sientas más aliviada/o y con energía para sobrellevar el resto de tu proceso curativo. También ayuda a protegerte de futuras dolencias y proyectar tu deseo de salud en tu hogar y a tu familia.